jueves, 8 de noviembre de 2012

Reflexion y tema de la junta del Jueves 08

Reflexión del día

8 de NOVIEMBRE

UNA AVENTURA INDIVIDUAL

La meditación es algo que siempre puede perfeccionarse más. No tiene fronteras, en amplitud o en profundidad. Ayudados por las enseñanzas y el ejemplo que podamos encontrar, la meditación es esencialmente una aventura individual, algo que cada uno de nosotros va logrando a su manera.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 108

Mi desarrollo espiritual es con Dios como yo lo concibo. Con El encuentro mi verdadero ser interior. La meditación y la oración diarias fortalecen y renuevan mi fuente de bienestar. Recibo entonces la disposición para aceptar todo lo que él tiene para ofrecerme. Con Dios tengo la seguridad de que mi viaje será tal como El lo quiere para mí, y por esto estoy agradecido de tener a Dios en mi vida.

 

Tema

Libro Verde pagina 1

Somos adictos sexuales.

Nuestra adicción por poco destruyó nuestras vidas, Pero encontramos la libertad a través del programa de recuperación de Sexo Adictos Anónimos. En la confraternidad de SAA descubrimos que no estamos solos y que juntarnos con regularidad para compartir experiencia, fortaleza, y esperanza nos da la opción de vivir una vida nueva.

 

Nuestra conducta sexual adictiva causaba dolor – a nosotros mismos, a nuestros amigos y a nuestros seres queridos. Nuestras vidas estaban fuera de control. Tal vez queríamos dejar nuestra conducta adictiva, haciendo promesas y varios intentos para detenernos; sin embargo, en repetidas ocasiones no lo pudimos hacer. Para cada uno de nosotros, llegó un momento de crisis. Cuando al fin solicitamos ayuda, encontramos la recuperación mediante el programa de ASAA.

 

Nos dimos cuenta, por nuestra propia experiencia dolorosa, de que no somos capaces de lograr la recuperación de la adicción sexual por nuestro propio esfuerzo. Nuestro programa está basado en la creencia, confirmada por nuestra experiencia, que un Poder mayor a nosotros mismos puede lograr para nosotros lo que no pudimos hacer solos. Al entregar nuestra adicción a un Poder Superior, recibimos el don de la recuperación, un día a la vez. Sexo Adictos Anónimos es un programa espiritual basado en los principios y tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Aunque no estamos afiliados a AA o cualquier otra organización, estamos profundamente agradecidos con AA por hacer posible nuestra recuperación.

 

Nuestro propósito primordial es detener nuestra conducta sexual adictiva y ayudar a otros a recuperarse de su adicción sexual. Encontramos una nueva  forma de vivir a través del programa de SAA y llevamos nuestro mensaje a otros que buscan la recuperación. La membresía está abierta a todos aquellos que deseen detener su conducta sexual adictiva. No hay ningún otro requisito. Nuestra confraternidad está abierta a mujeres y hombres, sin importar su edad, raza, religión, origen étnico, estado civil u ocupación. Aceptamos a miembros de cualquier identidad u orientación sexual, ya sean homosexuales, lesbianas, heterosexuales, bisexuales o de trans-género.

 

En nuestros grupos, se encuentra una sabiduría colectiva que ha crecido y se ha acumulado a través de los años. Aprendemos muchas soluciones nuevas a viejos problemas. Los Doce Pasos, un programa espiritual de recuperación, son el eje central a las soluciones. Seguir estos pasos lleva a la libertad de las conductas sexuales adictivas y a sanar paulatinamente nuestras mentes, cuerpos, espíritus, relaciones y sexualidad.

 




Funciona, si lo trabajamos...Dove 

martes, 6 de noviembre de 2012

Reflexion del dia 06 - 11

Reflexión del 06 de Noviembre

 

IR CON LA CORRIENTE

Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos. . .

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 103

Las primeras palabras que digo al levantarme por la mañana son, "Oh dios, me levanto para hacer Tu voluntad". Esta es la oración más corta que conozco y está profundamente arraigada en mí. La oración no cambiar la actitud de Dios para conmigo; cambia mi actitud para con Dios. A diferencia de la oración, la meditación es un período de quietud sin palabras. Estar centrado es estar físicamente relajado, emocionalmente calmado, mentalmente enfocado y espiritualmente consciente.

Una manera de mantener abierto el canal y mejorar mi contacto consciente con Dios es mantenerme en una actitud agradecida. En los días que estoy agradecido parece que se suceden buenas cosas en mi vida. Sin embargo, en el instante en que maldigo las cosas en mi vida, se detiene el fluir de lo bueno. Dios no interrumpió la corriente; fue mi propia negatividad.

 




NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS, SI NO TIENES LA INTENCIÓN DE MOVER TUS PIES...Dove Rocio

lunes, 5 de noviembre de 2012

Reflexion y tema del 6 de noviembre






REFLEXION
 
5 DE NOVIEMBRE DEL 2012
RESPUESTAS DESDE EL CORAZÓN
MEDITACIONES DIARIAS PARA HOMBRES Y MUJERES QUE SE ESTÁN RECUPERANDO DE LA ADICCIÓN AL SEXO.
 
"La oración es nuestra humilde respuesta a la inconcebible sorpresa de la vida". Abraham Heschel.
 
Hay muchas maneras de orar, y cada uno de nosotros tiene un estilo que expresa de forma única nuestra espiritualidad. Una vez que nos abrimos a nuestro Poder Superior, podemos sentirnos bien con nuestro propio modo de orar. Esto puede significar dejar atrás viejas costumbres. Tal vez acostumbrábamos realizar oraciones sólo basadas en palabras. Tal vez orábamos por lo que queríamos, asegurándonos de decir a Dios precisamente lo que era mejor para nosotros y para todos los demás. O tal vez no orábamos en lo absoluto, porque no sabíamos cómo o teníamos miedo de hacerlo.
No debemos preocuparnos por cómo orar; nuestro Poder Superior nos lo enseña.  Sin embargo, debemos estar dispuestos a movernos del mundo cotidiano a un lugar donde sólo esté nuestro Poder Superior y nosotros. Es una parte emocionante de nuestra espiritualidad, el proceso de desarrollar nuevas maneras de orar, confiando en que nuestra relación con nuestro Poder Superior, para hacer más profunda la experiencia. Lo que importa es que nos entreguemos a esta tarea. Cuando nuestras oraciones son desde el corazón, lo sabemos y estamos en paz.
 
"'Oración' es otro nombre para  estar en contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos,  lo que es importante para mi recuperación. Hoy tomaré tiempo para orar".
 
 
 
 
 
 
 
TEMA
 
Cada persona debe desenredar las contribuciones que la cultura y la familia han hecho a sus creencias esenciales. Para detener el sistema adictivo, cada persona debe entrar en un proceso que remplace los pensamientos enfermos con pensamientos saludables. Ese proceso necesita ser paralelo a las dinámicas vivificantes de una familia y culturales saludables. Por lo tanto, en el proceso de recuperación, es necesario:
Construir relaciones.
• Separar la conducta de la persona.
• Establecer guías claras para el comportamiento.
• Promover, aprender de los errores.
• Aliviar la vergüenza de la conducta del pasado.
• Permitir hacer reparaciones.
• Proveer apoyo y afirmación.
• Crear un sentido positivo de uno mismo.
• Reconocer la necesidad humana de ayuda y de apoyo emocional para hombres y mujeres.
• Debe ser un método para permanecer en la realidad.
• Debe ser un ejercicio en el desarrollo de la confianza.
• Debe proveer nuevas opciones para la conducta en las relaciones.
• Debe aceptar a todos los miembros de la familia con sus habilidades y debilidades
Durante casi cincuenta años, los miembros de Alcohólicos Anónimos han vivido este proceso usando los doce pasos. Empezando con el Primer Paso, el programa les pide a sus miembros que hagan una evaluación realista de su situación, para admitir o reconocer que son parte de algo que no es solamente destructivo, sino también más fuerte de lo que ellos son. Les pide que tengan fe y confianza en otros miembros del programa y en un Poder Superior a ellos mismos. En una comunidad comprometida, los adictos pueden empezar otra vez en el conocimiento pleno de que sí existe ayuda. Parte de su exploración para nuevas opciones, requiere un reconocimiento honesto de lo que se ha hecho a otros. Con la aceptación humana de esta admisión, se pueden hacer reparaciones. Para recuperarse, los adictos aceptan la invitación de vivir una disciplina, una sabiduría colectiva, una manera de vivir los doce pasos. Solamente hay un requisito, que quieran transmitir los principios del Programa a otras personas. Pues al ayudar a otros, se reciclan sus nuevas enseñanzas, las afirmaciones y el contacto humano. Lo que ha sido un ciclo destructivo de una enfermedad, se convierte en una fuente de vida que genera salud.
 
 
 


lunes, 1 de octubre de 2012

CARACTERÍSTICAS del ADICTO AL AMOR, Tema Martes 2 de Octubre

El lenguaje del adiós de Melody Beattie

El momento preciso

Si pudiéramos desenmarañar los misterios de la vida y desenredar las energías que corren por el mundo; si pudiéramos evaluar correctamente el significado de los eventos que ocurren; si pudiéramos medir los esfuerzos, los dilemas y las aspiraciones de la humanidad, podríamos descubrir que nada se da a destiempo. Todo llega en su momento preciso.

Joseph S. Rizzo

 

El momento en que ocurren las cosas puede ser frustrante.

Podemos esperar y esperar a que suceda algo, y parece que nunca llegará a ocurrir. O, de repente, se nos viene encima un evento o circunstancia, pillándonos por sorpresa. Creer que las cosas suceden demasiado lento o demasiado rápido es una ilusión. Todo ocurre en el momento perfecto.

 

Hoy confiaré en el Orden Divino y trabajaré en él . Aceptaré como perfecto el momento preciso en que ocurren las cosas en mi vida hoy, así como las que sucedieron en el pasado.

 

 

LAS CARACTERÍSTICAS DEL  ADICTO  AL AMOR

 

El poder de la adicción: asignar demasiado tiempo y valor

Los adictos al amor centran su atención casi completamente sobre la persona a la que son adictas, piensan obsesivamente en ellas, desean estar todo el tiempo con ellas, tocarlas, hablarles y ser escuchadas  por sus parejas, y desean que ellas las cuiden y las atesoren.

Al principio, esta relación hace que los adictos al amor se sientan bien. Admiran a su pareja, entre otras cosas, por su evidente competencia en conseguir que se hagan las cosas, y clasifican a esa persona como alguien superior a ellos mismos, o como alguien que tiene más poder. Junto con la percepción de que el otro miembro de la pareja tiene más poder, aparece la tendencia a asignarle mucho más poder del que tiene realmente, por lo que el adicto al amor espera que el otro lo rescate de las vicisitudes de la vida, lo proteja del dolor y la destrucción, lo cuide y lo alimente. Al ver al otro miembro de la pareja como alguien con un poder tan omnipotente, los adictos al amor convierten a esa persona en el poder superior, del mismo modo que el poder superior para el alcohólico es la botella, para el drogadicto es la droga, y para el adicto al trabajo lo es su trabajo.

Eventualmente, a medida que los adictos al amor hacen esfuerzos cada vez mayores por manipular a la otra persona, de modo que ésta se sitúe a la altura de la imagen mental que ellos mismos se han creado, es decir, de alguien que los cuide y los ame del modo que anhelan, experimentan repetidas decepciones porque absolutamente nadie puede llegar a satisfacer esos deseos insaciables. Entonces, la relación empieza a hacerles sentir mal. Cuando el dolor alcanza un punto insoportable, los adictos al amor pueden llegar a dar por terminada la relación, solo para descubrir que son incapaces de vivir sin su pareja o con ella.

No solo tienen convicciones inexactas acerca de quién es su pareja, sino que se enojan debido a sus repetidas decepciones con la pareja, ya que ésta no se comporta según a sus expectativas (que son la  de un poder superior). Entonces empiezan a replicar con luchas tóxicas contra lo que interpretan como un fracaso a conciencia del otro para amarles.

 

 

jueves, 27 de septiembre de 2012

El proceso adictivo

El Proceso Adictivo

Del libro de Sexolicos Anónimos pág. 35

 

De nuevo, nuestras experiencias de recuperación muestran aspectos del proceso adictivo que se dan en otras adicciones. En la etapa inicial embrionaria sentíamos un deseo incontrolable— ¿o más bien una exigencia?—de acciones, interacciones a fantasías que nos proporcionaran un estado de embriaguez, algo que nos hiciera olvidar nuestra realidad personal. Como producían alivio y placer, 'las buscábamos a menudo y de forma compulsiva. A l principio eran una forma agradable de enfrentamos a ese conflicto, tensión o dolor que nos parecía intolerable. Y daba resultado. Normalmente, las relaciones sexuales con nosotros mismos o con otros disparan el ciclo y al igual que en el caso de otras adicciones, alivian la tensión, resuelven los conflictos y proporcionan medios para enfrentamos a una situación difícil o hacer algo que antes nos hubiera parecido imposible. Cualquiera que sea la forma que adopta el sexolismo, tiene el efecto aparente de reducir el aislamiento, de aliviar la apatía, la soledad y la tensión, y de proporcionamos energía o de facilitamos una vía de escape.

 

Esta amistad recién adquirida no sólo reduce de forma aparente nuestro conflicto interior, el aburrimiento y las emociones negativas, sino que también nos proporciona sentimientos de fusión, de validación personal y una falsa sensación de vitalidad. De hecho, todos estos efectos son aparentes, o en el mejor de los casos, sólo pasajeros. Lo que creemos que nos va a dar vida, lo que en realidad hace es arrebatárnosla.

 

Es casi imposible indicar con exactitud cuándo, cómo o por qué nuestras actividades llegan a convertirse en adictivas. Finalmente, el proceso adquiere vida propia, a menudo sin relación con los motivos originales. Y a diferencia de las formas normales de comportarse en la vida, nuestro pensamiento y conducta adictivos se convierten en desproporcionados y repetitivos, y los forzamos a que sirvan a fines contrarios a su naturaleza y funciones.

 

Con el paso del tiempo, la sensación de placer comienza a disminuir y sentimos menos alivio. Estos comportamientos comienzan a producir dolor y, cuando éste supera al placer, empiezan a aparecer síntomas típicos de resaca como la tensión, la depresión, la ira, la culpabilidad e incluso el malestar físico. Para aliviar este dolor recurrimos de nuevo a nuestra conducta. Debido a que utilizamos constantemente estas conductas adictivas para conseguir el alivio inmediato, nuestro control emocional disminuye. Los comportamientos compulsivos y los cambios repentinos de humor se apoderan de nosotros sin que a menudo lo percibamos. Y nuestras relaciones sociales e íntimas se deterioran.

 

Algunas personas que acuden a SA se encuentran al parecer en esta fase de transición entre el placer y el dolor. En consecuencia, pierden la sobriedad o desaparecen con cierta frecuencia, y se sienten desorientados al no comprender el por qué de sus fracasos.

 

Con el paso del tiempo esta conducta destruye nuestra capacidad de vivir día a día. Los patrones adictivos reducen nuestro grado de conciencia y nos marginan de la vida social normal. Nos vemos forzados a dedicar más tiempo a pensar en nuestra adicción y a practicarla. A l mismo tiempo, nos negamos a aceptar nuestra condición de adictos para así evitar el sufrimiento de tener que reconocer hasta qué punto la adicción nos domina y controla. Los efectos secundarios perjudiciales que produce en nuestro interior se vuelven cada vez mas peligrosos.

 

El mentirnos a nosotros mismos se convierte en parte integrante de nuestro ser. Al negarnos a escuchar la débil y serena voz de nuestra conciencia intentamos ignorar el daño que nos estamos causando. Para que esta falacia se mantenga, el autoengaño debe pervertir nuestra realidad y la de los demás, y cegamos. En esta fase final ni queremos ni podemos aceptar la verdad sobre nosotros mismos.

 

Finalmente, la adicción se convierte en lo más importante; y nuestra capacidad de trabajo, de vivir en el mundo real y de relacionamos de forma natural con los demás, se deteriora como consecuencia. En un estadio más avanzado, los comportamientos y supervivencia, y en nuestra única fuente de placer. Más tarde, ni siquiera pueden ayudamos a sobrevivir, y comienzan a crear nuevos problemas a los que habremos de enfrentamos. En este círculo vicioso, lo que se utilizaba para curar se convierte en la enfermedad; lo que se usaba de medicina se transforma en el veneno, y la Solución se convierte en el Problema.

 

SEPTIEMBRE 27

Respuestas desde el  corazón

 

En un hombre honesto, siempre existe algo de niño.

Marcial

 

¿A que se debe que cuando hablamos sobre algún problema no nos sentimos mejor? Usualmente, es una señal de que es mejor seguir hablando. Mientras hablamos de lo que nos molesta, es posible que estemos dejando a un lado información importante. O bien no podamos saber como nos sentimos -las palabras están allí, pero solo en un nivel racional, inteligente. El dolor, la tristeza, el odio, la alegría o el resentimiento es lo que falta sentir. Quizás no seamos capaces de admitir nuestros sentimientos inclusive a nosotros mismos. Esta puede ser la parte más difícil de resolver un problema, incluso más difícil que el ser honesto con otras personas.

 

El estar suficientemente cómodo con nuestros sentimientos para siempre saber como nos sentimos, es un proceso de por vida y el que nos siempre es perfecto. Sin embargo sabemos que mientras mas honestos seamos con nosotros mismos, seremos mejor aceptados. Es un regalo que podemos darnos a nosotros mismos cada día.

 

El día de hoy permitiré que mis sentimientos me guíen a ser mas honesto. No guardare más secretos para mi y los demás.

 




NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS, SI NO TIENES LA INTENCIÓN DE MOVER TUS PIES...Dove 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Junta, miercoles 26 de las 9:30 PM

REFLEXIÓN

FORMACIÓN DEL CARÁCTER



Las exigencias desmesuradas de atención, protección y amor motivarán en las personas afectadas sentimientos de dominación o de rebelión. . .


DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 47


Cuando en el Cuarto Paso descubrí mi necesidad de aprobación, no creí que esto debiera considerarse un defecto de carácter. Prefería pensar que era una cualidad ventajosa (es decir, el deseo de agradar a la gente). Pronto se me hizo ver que esta "necesidad" puede ser paralizadora. Hoy todavía me agrada recibir la aprobación de otros, pero no estoy dispuesto a pagar el precio que acostumbraba pagar por obtenerla. No tengo que doblarme como una lombriz para gustarle a otros. Si yo obtengo su aprobación, está muy bien; pero si no, puedo sobrevivir sin ella. Soy responsable de decir lo que yo considero es la verdad, no lo que crea que otros quieren oír.


Igualmente, mi falso orgullo siempre me mantenía demasiado preocupado por mi reputación. Desde que fui iluminado en el programa de A.A., mi blanco es mejorar mi carácter.



TEMA
NUESTRA ADICCIÓN.


          Uno de los aspectos más peligrosos de nuestra adicción es nuestra incapacidad de verla por lo que es. A esta dificultad en reconocer lo que estamos haciendo, lo serio y peligroso que es y cuánto daño causa o pudiera causar le llamamos negación. La negación disimula la horrible verdad de nuestra adicción al convencernos a nosotros mismos que lo que estamos haciendo no es tan malo ni peligroso, o que otras personas o circunstancias externas son los responsables de nuestra conducta. Generalmente nuestra negación es muy sutil. Podremos recordar la actuación, pero negamos el dolor de la actuación, las consecuencias, los riesgos o nuestra incapacidad para detener la conducta. Desgraciadamente, a menudo esto evita que busquemos ayuda.

 

 Para muchos de nosotros, el camino vertiginoso de la adicción sexual nos llevó a lo que llamamos tocar fondo. Tocar fondo es llegar a un punto tan bajo – mental, física, emocional y espiritualmente – que rompemos nuestra negación. Varía de persona a persona qué tan profundo es el fondo. Para algunos, pudo haber tomado la forma de una crisis externa: perdimos nuestro trabajo, nos dejó nuestra pareja o fuimos arrestados. Para otros, llegó en un momento de desesperación, cuando nos dimos cuenta de que si no dejábamos la conducta, íbamos a tener una existencia miserable, solitaria y de pesadilla. O llegamos a un punto en donde sentimos que nos podíamos morir si seguíamos con la actuación.

 

La adicción sexual no es un mal hábito. Ni es el resultado de un pésimo auto-control, una falta de moral o una serie de errores. Si fuera algo que pudiéramos detener por nosotros mismos, las consecuencias negativas serían suficientes para hacernos dejar la conducta. Muchos de nosotros intentamos curarnos a nosotros mismos con prácticas religiosas o espirituales, disciplina moral o auto-superación. A pesar de nuestra sinceridad y nuestros mejores esfuerzos, seguíamos con la actuación. Nuestra conducta eludía todos los intentos racionales de explicación o corrección. Teníamos que enfrentar el hecho de que teníamos una enfermedad, y que no podíamos detener la conducta adictiva por nosotros mismos.

 

Llegó un momento en que todos los adictos sexuales en recuperación nos dimos cuenta de que simplemente no podíamos seguir viviendo como lo hacíamos antes. Nuestra negación se fracturó y sentíamos el impacto total de nuestra situación tan insoportable. Veíamos que nos encontrábamos al borde del precipicio y sólo nos faltaba dar el último paso. Continuar con la actuación parecía imposible; sin embargo, no seguir con la actuación también parecía imposible. Sabíamos que teníamos que cambiar, aunque no supiéramos cómo. A partir de esta desesperación fue que llegamos a Sexo Adictos Anónimos.

 




...Dove 

Junta del miercles 10am tiempo de Mexico. Reflexion y tema

SEPTIEMBRE 26

Respuestas desde el Corazón

 

"No hay  humillación para la humildad". Joseph Roux

 

Cuando pequeños, quizás nos acercamos a alguien buscando ayuda y encontramos indiferencia. Quizás, nuestros amigos se burlaban de nosotros cuando tratamos de abrir nuestro corazón con ellos. O bien pudieron tomar ventaja por ser sensibles y vulnerables. En pocas palabras, tal vez, nos sentimos humillados al tratar abrirnos a los demás.

De esta forma, decidimos evitar ser abiertos y dependientes. Nos cerramos al mundo y creímos que podríamos hacerlo todo por nosotros mismos.

Ahora en nuestra recuperación, hemos aprendido a ser humildes. Hemos llegado a darnos cuenta de que nadie es como una isla separada del mundo. No sabemos todas las respuestas. Necesitamos la ayuda de aquellos quienes realmente quieren llegar a nosotros.

Es difícil ser humildes cuando hemos sido humillados en tantas ocasiones, pero tenemos que arriesgarnos nuevamente a buscar a otros: las recompensas pueden ser sorprendentes. Es grandioso no estar solo.

Sé que no debo seguir sintiéndome humillado. El ser amable es un signo de fortaleza no de debilidad. Ahora, puedo experimentar un nuevo poder en mi relación con los demás.

 

 

 

Los Mecanismos Disparadores

Del libro de Sexolicos Anónimos pág. 33

 

En esta adicción creamos un número cada vez mayor de mecanismos disparadores que nos empujan a iniciar el proceso. Consisten en estímulos, conflictos o situaciones de tensión que provocan fantasías, sentimientos o pensamientos que nos llevan a la acción. No es difícil identificar algunos de los disparadores más evidentes del sexo y la lujuria.. En el momento en que nos convertimos en adictos ya habíamos creado todo un universo de ellos, y aumentan a medida que la adicción progresa.

 

Objetos sexuales. Personas del mismo sexo o del opuesto, incluyendo-nuestros propios cuerpos. Casi todo puede servir de disparador: las diferentes partes del cuerpo, prendas o estilos de ropa, el lenguaje corporal e innumerables variedades de lenguaje, comportamientos o actitudes. Algunos incluyen en esta categoría

a animales y objetos inanimados.

 

Medios de comunicación, formas de arte y lugares públicos, fotos, material impreso, la televisión y las películas, la música y el baile. Diferentes lugares, desde bares y salas de baile hasta calles, plazas y monumentos de la ciudad que también podemos considerar mecanismos detonantes dependiendo de lo que nos comuniquen.

 

Paisaje interior. La mayoría de nosotros somos capaces de ver cómo nuestros recuerdos y fantasías pueden actuar como disparadores. Otros factores, que aunque son más intangibles, es muy  probable que podamos identificar por nuestra cuenta, son los sentimientos de rechazo, de fracaso o de crítica. Son más difíciles de reconocer los sentimientos de soledad, el hastío, el aburrimiento, el aislamiento, "sentirse solo en compañía de los demás"; y otras manifestaciones de sed de Dios insatisfecha. También nos empujan a recurrir a nuestra droga situaciones tales como un estado de agitación debido a diversas causas, tales como el trabajo compulsivo, la ira, los resentimientos, la ansiedad, el miedo, el estado de excitación o la prisa, o las comidas y las bebidas estimulantes e incluso la excitación intelectual y estética. Parece ser que estamos descubriendo que casi todo puede convertirse en un detonante, lo cual indica que hay una patología subyacente que dirige nuestro pensamiento y comportamiento. Esto nos lleva al convencimiento de que es la totalidad de la persona la que debe comprometerse en el proceso de recuperación.

 

Debido a que somos hipersensibles a estos disparadores utilizamos el lema del programa que en inglés se representa con el acrónimo HALT. (Hungry, Angry, Lonely, Tired). En castellano quiere decir que tratamos de no sentimos hambrientos, enojados, solitarios o cansados.

 

El hambre. Para muchos de nosotros, un estado mental de agitación (la precipitación, la prisa, o cualquier cosa en un grado exagerado, por ejemplo) es al menos tan peligroso como el hambre, y ésta puede empujamos a que nos demos atracones, como muy bien sabemos. Los atracones pueden despertar la adicción al sexo.

 

La ira. La ira, los resentimientos y los pensamientos negativos hacia nosotros mismos o hacia los demás producen un malestar que nos lleva al aislamiento y que nos predispone a recurrir a nuestra droga.

 

La soledad. El sexolico que no está en contacto con los demás es una bomba que más tarde o más temprano estallará.

 

El cansancio. La fatiga nos hace más susceptibles a cualquier tentación, ya que debilita nuestras defensas, del mismo modo que la debilidad física afecta a

 

A medida que aprendemos a identificar y evitar nuestros disparadores durante el periodo del síndrome de abstinencia, y aceptamos nuestras limitaciones, el miedo a la recaída desaparece. Comprobamos que ceder a las exigencias de nuestros instintos es muy diferente a cuidar de nosotros mismos. Este nuevo modo de vida funciona si encontramos lo que buscábamos sin resultado en la lujuria. La condición indispensable es que trabajemos pacientemente los pasos. Tocaremos los pasos en la segunda parte de este libro. Antes de hacerlo conviene que echemos un vistazo al proceso adictivo y que nos detengamos en el concepto de lujuria y en las bases espirituales de la adicción.

 

 

 




NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS, SI NO TIENES LA INTENCIÓN DE MOVER TUS PIES...Dove Rocio