jueves, 27 de septiembre de 2012

El proceso adictivo

El Proceso Adictivo

Del libro de Sexolicos Anónimos pág. 35

 

De nuevo, nuestras experiencias de recuperación muestran aspectos del proceso adictivo que se dan en otras adicciones. En la etapa inicial embrionaria sentíamos un deseo incontrolable— ¿o más bien una exigencia?—de acciones, interacciones a fantasías que nos proporcionaran un estado de embriaguez, algo que nos hiciera olvidar nuestra realidad personal. Como producían alivio y placer, 'las buscábamos a menudo y de forma compulsiva. A l principio eran una forma agradable de enfrentamos a ese conflicto, tensión o dolor que nos parecía intolerable. Y daba resultado. Normalmente, las relaciones sexuales con nosotros mismos o con otros disparan el ciclo y al igual que en el caso de otras adicciones, alivian la tensión, resuelven los conflictos y proporcionan medios para enfrentamos a una situación difícil o hacer algo que antes nos hubiera parecido imposible. Cualquiera que sea la forma que adopta el sexolismo, tiene el efecto aparente de reducir el aislamiento, de aliviar la apatía, la soledad y la tensión, y de proporcionamos energía o de facilitamos una vía de escape.

 

Esta amistad recién adquirida no sólo reduce de forma aparente nuestro conflicto interior, el aburrimiento y las emociones negativas, sino que también nos proporciona sentimientos de fusión, de validación personal y una falsa sensación de vitalidad. De hecho, todos estos efectos son aparentes, o en el mejor de los casos, sólo pasajeros. Lo que creemos que nos va a dar vida, lo que en realidad hace es arrebatárnosla.

 

Es casi imposible indicar con exactitud cuándo, cómo o por qué nuestras actividades llegan a convertirse en adictivas. Finalmente, el proceso adquiere vida propia, a menudo sin relación con los motivos originales. Y a diferencia de las formas normales de comportarse en la vida, nuestro pensamiento y conducta adictivos se convierten en desproporcionados y repetitivos, y los forzamos a que sirvan a fines contrarios a su naturaleza y funciones.

 

Con el paso del tiempo, la sensación de placer comienza a disminuir y sentimos menos alivio. Estos comportamientos comienzan a producir dolor y, cuando éste supera al placer, empiezan a aparecer síntomas típicos de resaca como la tensión, la depresión, la ira, la culpabilidad e incluso el malestar físico. Para aliviar este dolor recurrimos de nuevo a nuestra conducta. Debido a que utilizamos constantemente estas conductas adictivas para conseguir el alivio inmediato, nuestro control emocional disminuye. Los comportamientos compulsivos y los cambios repentinos de humor se apoderan de nosotros sin que a menudo lo percibamos. Y nuestras relaciones sociales e íntimas se deterioran.

 

Algunas personas que acuden a SA se encuentran al parecer en esta fase de transición entre el placer y el dolor. En consecuencia, pierden la sobriedad o desaparecen con cierta frecuencia, y se sienten desorientados al no comprender el por qué de sus fracasos.

 

Con el paso del tiempo esta conducta destruye nuestra capacidad de vivir día a día. Los patrones adictivos reducen nuestro grado de conciencia y nos marginan de la vida social normal. Nos vemos forzados a dedicar más tiempo a pensar en nuestra adicción y a practicarla. A l mismo tiempo, nos negamos a aceptar nuestra condición de adictos para así evitar el sufrimiento de tener que reconocer hasta qué punto la adicción nos domina y controla. Los efectos secundarios perjudiciales que produce en nuestro interior se vuelven cada vez mas peligrosos.

 

El mentirnos a nosotros mismos se convierte en parte integrante de nuestro ser. Al negarnos a escuchar la débil y serena voz de nuestra conciencia intentamos ignorar el daño que nos estamos causando. Para que esta falacia se mantenga, el autoengaño debe pervertir nuestra realidad y la de los demás, y cegamos. En esta fase final ni queremos ni podemos aceptar la verdad sobre nosotros mismos.

 

Finalmente, la adicción se convierte en lo más importante; y nuestra capacidad de trabajo, de vivir en el mundo real y de relacionamos de forma natural con los demás, se deteriora como consecuencia. En un estadio más avanzado, los comportamientos y supervivencia, y en nuestra única fuente de placer. Más tarde, ni siquiera pueden ayudamos a sobrevivir, y comienzan a crear nuevos problemas a los que habremos de enfrentamos. En este círculo vicioso, lo que se utilizaba para curar se convierte en la enfermedad; lo que se usaba de medicina se transforma en el veneno, y la Solución se convierte en el Problema.

 

SEPTIEMBRE 27

Respuestas desde el  corazón

 

En un hombre honesto, siempre existe algo de niño.

Marcial

 

¿A que se debe que cuando hablamos sobre algún problema no nos sentimos mejor? Usualmente, es una señal de que es mejor seguir hablando. Mientras hablamos de lo que nos molesta, es posible que estemos dejando a un lado información importante. O bien no podamos saber como nos sentimos -las palabras están allí, pero solo en un nivel racional, inteligente. El dolor, la tristeza, el odio, la alegría o el resentimiento es lo que falta sentir. Quizás no seamos capaces de admitir nuestros sentimientos inclusive a nosotros mismos. Esta puede ser la parte más difícil de resolver un problema, incluso más difícil que el ser honesto con otras personas.

 

El estar suficientemente cómodo con nuestros sentimientos para siempre saber como nos sentimos, es un proceso de por vida y el que nos siempre es perfecto. Sin embargo sabemos que mientras mas honestos seamos con nosotros mismos, seremos mejor aceptados. Es un regalo que podemos darnos a nosotros mismos cada día.

 

El día de hoy permitiré que mis sentimientos me guíen a ser mas honesto. No guardare más secretos para mi y los demás.

 




NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS, SI NO TIENES LA INTENCIÓN DE MOVER TUS PIES...Dove 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Junta, miercoles 26 de las 9:30 PM

REFLEXIÓN

FORMACIÓN DEL CARÁCTER



Las exigencias desmesuradas de atención, protección y amor motivarán en las personas afectadas sentimientos de dominación o de rebelión. . .


DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 47


Cuando en el Cuarto Paso descubrí mi necesidad de aprobación, no creí que esto debiera considerarse un defecto de carácter. Prefería pensar que era una cualidad ventajosa (es decir, el deseo de agradar a la gente). Pronto se me hizo ver que esta "necesidad" puede ser paralizadora. Hoy todavía me agrada recibir la aprobación de otros, pero no estoy dispuesto a pagar el precio que acostumbraba pagar por obtenerla. No tengo que doblarme como una lombriz para gustarle a otros. Si yo obtengo su aprobación, está muy bien; pero si no, puedo sobrevivir sin ella. Soy responsable de decir lo que yo considero es la verdad, no lo que crea que otros quieren oír.


Igualmente, mi falso orgullo siempre me mantenía demasiado preocupado por mi reputación. Desde que fui iluminado en el programa de A.A., mi blanco es mejorar mi carácter.



TEMA
NUESTRA ADICCIÓN.


          Uno de los aspectos más peligrosos de nuestra adicción es nuestra incapacidad de verla por lo que es. A esta dificultad en reconocer lo que estamos haciendo, lo serio y peligroso que es y cuánto daño causa o pudiera causar le llamamos negación. La negación disimula la horrible verdad de nuestra adicción al convencernos a nosotros mismos que lo que estamos haciendo no es tan malo ni peligroso, o que otras personas o circunstancias externas son los responsables de nuestra conducta. Generalmente nuestra negación es muy sutil. Podremos recordar la actuación, pero negamos el dolor de la actuación, las consecuencias, los riesgos o nuestra incapacidad para detener la conducta. Desgraciadamente, a menudo esto evita que busquemos ayuda.

 

 Para muchos de nosotros, el camino vertiginoso de la adicción sexual nos llevó a lo que llamamos tocar fondo. Tocar fondo es llegar a un punto tan bajo – mental, física, emocional y espiritualmente – que rompemos nuestra negación. Varía de persona a persona qué tan profundo es el fondo. Para algunos, pudo haber tomado la forma de una crisis externa: perdimos nuestro trabajo, nos dejó nuestra pareja o fuimos arrestados. Para otros, llegó en un momento de desesperación, cuando nos dimos cuenta de que si no dejábamos la conducta, íbamos a tener una existencia miserable, solitaria y de pesadilla. O llegamos a un punto en donde sentimos que nos podíamos morir si seguíamos con la actuación.

 

La adicción sexual no es un mal hábito. Ni es el resultado de un pésimo auto-control, una falta de moral o una serie de errores. Si fuera algo que pudiéramos detener por nosotros mismos, las consecuencias negativas serían suficientes para hacernos dejar la conducta. Muchos de nosotros intentamos curarnos a nosotros mismos con prácticas religiosas o espirituales, disciplina moral o auto-superación. A pesar de nuestra sinceridad y nuestros mejores esfuerzos, seguíamos con la actuación. Nuestra conducta eludía todos los intentos racionales de explicación o corrección. Teníamos que enfrentar el hecho de que teníamos una enfermedad, y que no podíamos detener la conducta adictiva por nosotros mismos.

 

Llegó un momento en que todos los adictos sexuales en recuperación nos dimos cuenta de que simplemente no podíamos seguir viviendo como lo hacíamos antes. Nuestra negación se fracturó y sentíamos el impacto total de nuestra situación tan insoportable. Veíamos que nos encontrábamos al borde del precipicio y sólo nos faltaba dar el último paso. Continuar con la actuación parecía imposible; sin embargo, no seguir con la actuación también parecía imposible. Sabíamos que teníamos que cambiar, aunque no supiéramos cómo. A partir de esta desesperación fue que llegamos a Sexo Adictos Anónimos.

 




...Dove 

Junta del miercles 10am tiempo de Mexico. Reflexion y tema

SEPTIEMBRE 26

Respuestas desde el Corazón

 

"No hay  humillación para la humildad". Joseph Roux

 

Cuando pequeños, quizás nos acercamos a alguien buscando ayuda y encontramos indiferencia. Quizás, nuestros amigos se burlaban de nosotros cuando tratamos de abrir nuestro corazón con ellos. O bien pudieron tomar ventaja por ser sensibles y vulnerables. En pocas palabras, tal vez, nos sentimos humillados al tratar abrirnos a los demás.

De esta forma, decidimos evitar ser abiertos y dependientes. Nos cerramos al mundo y creímos que podríamos hacerlo todo por nosotros mismos.

Ahora en nuestra recuperación, hemos aprendido a ser humildes. Hemos llegado a darnos cuenta de que nadie es como una isla separada del mundo. No sabemos todas las respuestas. Necesitamos la ayuda de aquellos quienes realmente quieren llegar a nosotros.

Es difícil ser humildes cuando hemos sido humillados en tantas ocasiones, pero tenemos que arriesgarnos nuevamente a buscar a otros: las recompensas pueden ser sorprendentes. Es grandioso no estar solo.

Sé que no debo seguir sintiéndome humillado. El ser amable es un signo de fortaleza no de debilidad. Ahora, puedo experimentar un nuevo poder en mi relación con los demás.

 

 

 

Los Mecanismos Disparadores

Del libro de Sexolicos Anónimos pág. 33

 

En esta adicción creamos un número cada vez mayor de mecanismos disparadores que nos empujan a iniciar el proceso. Consisten en estímulos, conflictos o situaciones de tensión que provocan fantasías, sentimientos o pensamientos que nos llevan a la acción. No es difícil identificar algunos de los disparadores más evidentes del sexo y la lujuria.. En el momento en que nos convertimos en adictos ya habíamos creado todo un universo de ellos, y aumentan a medida que la adicción progresa.

 

Objetos sexuales. Personas del mismo sexo o del opuesto, incluyendo-nuestros propios cuerpos. Casi todo puede servir de disparador: las diferentes partes del cuerpo, prendas o estilos de ropa, el lenguaje corporal e innumerables variedades de lenguaje, comportamientos o actitudes. Algunos incluyen en esta categoría

a animales y objetos inanimados.

 

Medios de comunicación, formas de arte y lugares públicos, fotos, material impreso, la televisión y las películas, la música y el baile. Diferentes lugares, desde bares y salas de baile hasta calles, plazas y monumentos de la ciudad que también podemos considerar mecanismos detonantes dependiendo de lo que nos comuniquen.

 

Paisaje interior. La mayoría de nosotros somos capaces de ver cómo nuestros recuerdos y fantasías pueden actuar como disparadores. Otros factores, que aunque son más intangibles, es muy  probable que podamos identificar por nuestra cuenta, son los sentimientos de rechazo, de fracaso o de crítica. Son más difíciles de reconocer los sentimientos de soledad, el hastío, el aburrimiento, el aislamiento, "sentirse solo en compañía de los demás"; y otras manifestaciones de sed de Dios insatisfecha. También nos empujan a recurrir a nuestra droga situaciones tales como un estado de agitación debido a diversas causas, tales como el trabajo compulsivo, la ira, los resentimientos, la ansiedad, el miedo, el estado de excitación o la prisa, o las comidas y las bebidas estimulantes e incluso la excitación intelectual y estética. Parece ser que estamos descubriendo que casi todo puede convertirse en un detonante, lo cual indica que hay una patología subyacente que dirige nuestro pensamiento y comportamiento. Esto nos lleva al convencimiento de que es la totalidad de la persona la que debe comprometerse en el proceso de recuperación.

 

Debido a que somos hipersensibles a estos disparadores utilizamos el lema del programa que en inglés se representa con el acrónimo HALT. (Hungry, Angry, Lonely, Tired). En castellano quiere decir que tratamos de no sentimos hambrientos, enojados, solitarios o cansados.

 

El hambre. Para muchos de nosotros, un estado mental de agitación (la precipitación, la prisa, o cualquier cosa en un grado exagerado, por ejemplo) es al menos tan peligroso como el hambre, y ésta puede empujamos a que nos demos atracones, como muy bien sabemos. Los atracones pueden despertar la adicción al sexo.

 

La ira. La ira, los resentimientos y los pensamientos negativos hacia nosotros mismos o hacia los demás producen un malestar que nos lleva al aislamiento y que nos predispone a recurrir a nuestra droga.

 

La soledad. El sexolico que no está en contacto con los demás es una bomba que más tarde o más temprano estallará.

 

El cansancio. La fatiga nos hace más susceptibles a cualquier tentación, ya que debilita nuestras defensas, del mismo modo que la debilidad física afecta a

 

A medida que aprendemos a identificar y evitar nuestros disparadores durante el periodo del síndrome de abstinencia, y aceptamos nuestras limitaciones, el miedo a la recaída desaparece. Comprobamos que ceder a las exigencias de nuestros instintos es muy diferente a cuidar de nosotros mismos. Este nuevo modo de vida funciona si encontramos lo que buscábamos sin resultado en la lujuria. La condición indispensable es que trabajemos pacientemente los pasos. Tocaremos los pasos en la segunda parte de este libro. Antes de hacerlo conviene que echemos un vistazo al proceso adictivo y que nos detengamos en el concepto de lujuria y en las bases espirituales de la adicción.

 

 

 




NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS, SI NO TIENES LA INTENCIÓN DE MOVER TUS PIES...Dove Rocio

lunes, 24 de septiembre de 2012

El amor obsesivo, Martes 25 de Septiempbre, 10:00 a.m.

REFLEXIÓN


Deja ir la tristeza

Un obstáculo para la alegría y el amor puede ser una tristeza no resuelta del pasado.

En el pasado nos decíamos a nosotros mismos muchas cosas para negar el dolor: "No duele tanto.... Quizá si espero un poco, las cosas cambiarán... No es para tanto. Puedo con esto... Tal vez si trato de hacer cambiar a la otra persona, no tendré que cambiar yo mismo".

Negábamos que nos dolía porque no queríamos sentir el dolor.

Sin embargo, los asuntos inconclusos no desaparecen. Se siguen repitiendo hasta que captan nuestra atención, hasta que los sentimos, lidiamos con ellos y nos curamos. Esa es una lección que estamos aprendiendo en la recuperación de la codependencia y de problemas propios de hijos de alcohólicos.

Muchos de nosotros no tuvimos las herramientas, el apoyo o la seguridad que necesitábamos para reconocer y aceptar el dolor en nuestro pasado. Está bien. Ahora estamos a salvo.

Lentamente, con cuidado, podemos empezar a abrirnos a nuestros sentimientos. Podemos empezar el proceso de sentir lo que hemos negado desde hace tanto tiempo, no para culparnos, no para avergonzarnos, sino para curarnos en preparación para una vida mejor.

Está bien llorar cuado necesitemos llorar y sentir la tristeza que muchos hemos guardado durante tanto tiempo. Podemos sentir esos sentimientos y liberarnos de ellos.

El proceso de pena es un proceso de purificación. Es un proceso de aceptación. Nos lleva del pasado al presente y un futuro mejor, un futuro libre de conductas saboteadoras, un futuro que guarda más opciones que nuestro pasado.

 

Dios mío, mientras vivo el día de hoy, déjame abrirme a mis sentimientos. Hoy, ayúdame a saber que no necesito forzarme ni reprimir la curación que tengo a mi disposición en mi recuperación. Ayúdame a confiar en que si estoy abierto y dispuesto, la curación se dará en forma natural, de una manera que puedo manejar.

 

 

TEMA

EL AMOR OBSESIVO: UNA EXPRESIÓN CONTRADICTORIA

 

En realidad, el amor obsesivo no tiene nada que ver con el amor real: esta clase de sentimiento es más bien un anhelo o deseo. El anhelo o deseo es querer lo que no se tiene. Incluso cuando los amantes obsesivos mantienen una relación, no tienen suficiente de lo que quieren. Siempre anhelan más amor, más atención, más dedicación, más reafirmación mas y mas. No obstante lo promisoria que pueda parecer la relación en el inicio, la insaciable naturaleza demandante de la obsesión propiciará el alejamiento de la mayoría de los blancos. Independientemente de lo que puedan sentir los amantes obsesivos, son sus propias necesidades y deseos los que los controlan, a menudo a costa de las necesidades y deseos de su blanco.

 

El amor sano aspira a la confianza, al afecto y al respeto mutuo. Sin embargo, el amor obsesivo está dominado por el temor, la posesividad y los celos. El amor obsesivo es inestable e incluso algunas veces peligroso. En el fondo, nunca satisface, nunca vigoriza, y es raro que proporcione una sensación agradable de bienestar.

 

¿ERES  OBSESIVO?

 

Desde luego, no es mi intención etiquetar como obsesiva cualquier relación intensa y romántica. Al principio de todas las relaciones es normal esta actitud, Sin embargo, es posible sentirse inquieto por un nuevo amante sin verse apremiado por la obsesión. Pero los amantes obsesivos nunca superan ese estado de preocupación por el otro. Su mundo cada vez se vuelve más estrecho, ya que descuidan a la familia, los amigos y las actividades que antes les eran importantes para enfocar toda la atención en su amante. Y conforme se estrecha su mundo, crece la necesidad de monopolizar a su amante. Si estos sentimientos no encuentran correspondencia, el golpe es intolerable. El rechazo es la pesadilla más aterrorizante para el obsesionado.

 

Cuando se enfrentan a la pérdida o el creciente desinterés de un amante, los obsesivos no renuncian. Por el contrario, cada vez están más desesperados por el amor del blanco elegido.

Ésta es la clave para entender la obsesión: EL RECHAZO ES EL FACTOR QUE DESENCADENA LA OBSESIÓN. Los amantes obsesivos están tan atrapados en el remolino de sus pasiones que sencillamente se rehúsan aceptar el final de una relación.

 

Los Daños Físicos y Emocionales

Los Daños Físicos y Emocionales

Del libro de Sexolicos Anónimos pág. 32

 

Nadie está en condiciones de enumerar todos los efectos secundarios que la lujuria, el sexo o la adicción a la pareja pueden producir. Todavía nos queda mucho por aprender. Consecuencias obvias son cualquiera de las innumerables enfermedades venéreas. Muchos sufrimos de impotencia o frigidez como resultado de nuestra adicción al sexo y al amor. Pero una gran cantidad de efectos de diferente tipo, que sólo hoy estamos en condiciones de comenzar a identificar, nos acompañaron en nuestro calamitoso camino hacia la ruina sexual y emocional: la autoobsesión, el autoodio, el autocastigo, la ira, la pérdida del control emocional, el aislamiento y la disminución de nuestra capacidad de relacionamos con los demás, de concentramos y de funcionar. Nuestra enfermedad abrió la puerta a una multitud de desórdenes de tipo espiritual, emocional y mental que aumentaban a medida que la adicción avanzaba.

 

Es como si en determinadas etapas la totalidad de nuestro ser nos exigiese que parásemos y nos advirtiera que nos estábamos destrozando a nosotros mismos. La sobriedad sexual posibilita la recuperación, y es a partir de entonces cuando el proceso de curación comienza. Nos sentimos mejor física, emocional y espiritualmente cuando estamos sobrios y los principios de los pasos son una realidad en nuestras vidas.

 

SEPTIEMBRE 24

Respuestas desde el corazón

La principal señal de genialidad no es la perfección; sino la originalidad, el abrir nuevas fronteras.

Arthur Koestler

 

Muchos de nosotros crecimos con la obsesión de luchar para obtener la perfección; y esto, a veces, implicaba imitar el estilo de vida de alguien que pudiera servirnos de ejemplo. Adoptamos altos niveles de otros y de pronto los aplicamos a nosotros mismos.

 

Cuando no cumplimos con esos niveles, nos criticamos con dureza. Llegamos a convencernos de que, ya que no somos santos, debimos haber caído de cualquier gracia divina; nos oponemos a nosotros mismos. ¡Seguramente nadie vale tan poco como nosotros! Hemos fallado nuevamente, actuando. ¿Quien podría amarnos si supieran lo que realmente somos?

 

¿Por qué insistimos en juzgarnos bajo niveles imposibles de alcanzar? ¿Por qué queremos ser como otras personas? ¿Por qué no buscamos lo que nos hace ser originales y dignos de recibir amor y cuidados? Así dejaríamos de seguir con la vista en el suelo, podríamos ver al mundo a la cara porque sabríamos quienes somos. ¿Quien? Nosotros mismos.

 

No quiero ser perfecto. Quiero ser humano, quiero ser yo mismo.

 

 

 




NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS, SI NO TIENES LA INTENCIÓN DE MOVER TUS PIES...Dove 

viernes, 21 de septiembre de 2012

Tema y relfexion de la junta 8:30 pm en viernes

 

 

21 de SEPTIEMBRE

LA ULTIMA PROMESA

De pronto comprendemos que Dios está haciendo por nosotros lo que nosotros mismos no podíamos hacer.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78

La última Promesa del Libro Grande se hizo realidad para mí el primer día de mi sobriedad. Dios me mantuvo sobrio ese día, y todos los demás días en que le permití a El obrar en mi vida. El me da la fortaleza, el valor y la orientación para cumplir con mis responsabilidades en la vida y para que pueda llegar a otros y ayudarles a mantenerse sobrios y a desarrollarse. El se manifiesta en mí, haciéndome un conducto de Su palabra, de su pensamiento y de sus actos. El trabaja con mi ser interior, mientras yo produzco en el mundo exterior, porque El no hará por mí lo que yo puedo hacer por mí mismo. Tengo que estar dispuesto a hacer Su trabajo para que El pueda funcionar con éxito a través mío.

 

TEMA

El sexo es mi necesidad más importante.

A través de los Doce Pasos, los adictos y los co-adictos entran en contacto con el poder que la adicción ha tenido en sus vidas. Descubren que no necesitan la adicción para sobrevivir porque lo que realmente necesitan y desean, se encuentra en el apoyo de los demás. Empiezan a vivir nuevas vidas que se concentran en relaciones humanas saludables, que contrastan con el sexo. Siempre necesitan el programa de los Doce Pasos consistentemente debido al poder de la adicción. La convicción de que las viejas obsesiones, rituales y comportamientos brindarán paz, es difícil de matar, especialmente bajo stress. Solamente viviendo el programa y experimentando el cuidado y cariño de otras personas continuamente hace que el sistema adictivo pierda fuerza.

Los doce pasos son una disciplina progresiva. Simplemente los pasos diez y once hay que tomarlos todos los días. El paso diez exhorta a continuar haciendo un inventario moral y cuando se equivoque, admitirlo de inmediato. Esta honestidad básica mantiene al adicto o al co-adicto enraizado en la realidad y conectado a las relaciones. El paso once le pide al adicto o al co-adicto que mejore su contacto consciente con Dios a través de la oración y de la meditación. Esta apertura a admitir las fallas humanas, en contraste con ocultarlas, va de la mano con un continuo esfuerzo por mantener una apertura espiritual.

En los primeros días de Alcohólicos Anónimos, el paso doce era el que finalmente hacía que el programa funcionara. El paso doce requiere que los adictos lleven el mensaje a otros adictos como parte de su despertar espiritual. Simplemente regresan lo que ellos mismos han recibido en términos de cuidado y apoyo. Los adictos y los co-adictos descubren que cuando ayudan a otro, todo lo que han aprendido se recicla. El paso doce es la medida que cuan lejos han llegado, así como también lo potente que es la adicción.

Los adictos y co-adictos descubren lo que su obsesión jamás pudo darles: una sensación profunda de auto estima y valor.

Pueden ser confirmados y amados y amar y confirmar. Una experiencia sexual gratificante y variada dentro del contexto de una relación significativa añade alimento emocional a la vida. Vivir el programa asegura que la obsesión no volverá a dirigir sus vidas. Así, los adictos y co-adictos llegan a una nueva creencia: El sexo es sólo una expresión de mi necesidad y cuidado por otros. Alterar estas creencias no es fácil. Los Doce Pasos requieren una rigurosa honestidad y un sincero compromiso de cambiar. En seguida hay un resumen de los pasos y principios del programa y como afectan las creencias adictivas.

Tomando el Libro Grande de Alcohólicos Anónimos ―Algunos de nosotros hemos intentado aferrarnos a nuestras viejas ideas y el resultado fue nulo, hasta que hemos renunciado a ellas absolutamente‖. Y la renuncia empieza al principio del programa.

 

LITERATURA/TEMA JUNTA ASAA HOY VIERNES 10:00 HRS. "LA INGOBERNABILIDAD DEL ADICTO SEXUAL"

 

 

MEDITACIÓN DEL DÍA:

 

"TODAS LAS COSAS SON POSIBLES HASTA QUE SE COMPRUEBE QUE SON IMPOSIBLES, Y AÚN LAS IMPOSIBLES PUEDEN NO SERLO POR AHORA"

 

                                                                                                                 PEARL S. BUCK

 

Si únicamente concentro mi atención dentro del grupo de ASAA en la idea de que la abstinencia es suficiente y nada más, nunca viviré la vida intensamente ni disfrutaré sus dones y placeres. NO NACÍ PARA VIVIR EN MISERIA ESPIRITUAL, los dones de Dios están ahí para que los tome y los conserve, compartiéndolos con los demás. Si hoy me parece imposible de haberme liberado de mis más arraigados defectos, acepto esa realidad solo por hoy. El mañana se encargará de sí mismo, y hay muchas razones para creer que todo es posible. ¿No he recibido dones que una vez pensé eran imposibles? Dejar de ser esclavo sexual, romántico, anoréxico sexual emocional y social y  dejar que mis emociones me hicieran trizas, practicar  un programa de 12 pasos, el grupo, mis compañeros que me quieren como sea, la abstinencia, la tranquilidad, mi progreso y avance, mis logros  dentro  del grupo  etc. son algunas de ellas que si he visto que son posibles mediante un trabajo del programa, entonces ¿Qué es lo que me hace falta? ¿Fe  o  trabajo dentro del grupo?

 

POR HOY: SI LA ABSTINENCIA, LA SERENIDAD, EL BIENESTAR FÍSICO ETC. TODAS LAS COSAS SANAS QUE YA ESTOY VIVIENDO DENTRO DEL GRUPO  SON POSIBLES, ¿PUEDE HABER ALGO IMPOSIBLES?

 

LITERATURA/TEMA:

 

"LA INGOBERNABILIDAD DEL ADICTO SEXUAL"

El adicto está atrapado en la consigna de proteger el que su vida doble no afecte su "vida pública". De cualquier  forma, las consecuencias aparecen: arrestos, mentiras desenmascaradas, irrupciones, compromisos rotos, intentos de explicar lo inexplicable. La adicción sale a la superficie a causa de la falta de habilidad que tiene el adicto de manejar su vida. Por un momento el adicto reconoce que no puede continuar más. Pero su proceso mental deteriorado borra la realidad con el recuerdo eufórico del éxito sexual. El adicto se enfrenta de nuevo con la última seducción: Una oportunidad única la cual por supuesto  será "la última vez".

Este esfuerzo interminable de manejar dos vidas "la normal y la adicta" continúa. La ingobernabilidad cobra su cuota, no hay tiempo para familia y los amigos. Las distracciones se rechazan. Las finanzas se ven afectadas. Las necesidades físicas de otro tipo no son atendidas. El estilo de vida del adicto se convierte en una violación de sus propios valores, empujándolo a él o a ella a la vergüenza. El deteriorado proceso mental da como resultado un sistema defectuoso de problema-solución en todas las áreas de vida del adicto. Estas decisiones añaden una ingobernabilidad mayor.

En ninguna parte es tan claro como en el trabajo, escuela y casa. La deficiencia en la solución de problemas y la distracción de energía hace que se requiera de esfuerzo y tiempo extra para seguir. Se hacen necesarias también horas extras de trabajo que hacen más ingobernable la vida familiar. Pero aún, si la adicción está conectada al ambiente de trabajo, la posición del adicto se hace más precaria.

Los adictos con frecuencia señalan la conexión entre su adicción y la tensión que exige un alto desempeño en su trabajo, escuela y casa,  en el que comprometen una parte importante de su persona. La graduación del colegio, por ejemplo, es frecuentemente donde los adictos se topan por primera  vez con la compulsividad. La tensión de probarse a sí mismos en un área en donde cualquier error es evaluado, es un potente detonador que dispara la adicción sexual. Lo mismo sucede con empleos nuevos, promociones y negocios aventurados. El no estructurar el tiempo, una fuerte responsabilidad para la auto dirección y grandes expectativas de excelencia parecen ser elementos comunes en aquellas situaciones que disparan  fácilmente el comportamiento adictivo. El aplazar las cosas se vuelve parte de la vida diaria para estos adictos, pues una vez que empiezan algo, la adicción se encarga de facilitar el trabajo de dejarlo.

Una de las peores consecuencias de la adicción, es el aislamiento. La intensidad de la vida doble está relacionada directamente con el distanciamiento de los adictos, de su familia y amigos. Es decir, entre más intensamente involucrada esté la vida en la compulsión sexual, mas ajenos se sentirán de sus padres, de su pareja, de sus hijos. Sin estos contactos humanos, los adultos paradójicamente pierden el contacto con ellos mismos. La ingobernabilidad de la adicción ha seguido su propio curso, inclusive cuando deja de existir una vida doble. Cuando ya no quedan amigos o familia que proteger, o trabajo que cuidar, o nada que pretender, inclusive cosas de valor, entonces es cuando se valoran lo suficiente para desear detenerse, la adicción se encontrará entonces en su punto más destructivo y violento. El mundo del adicto estará entonces completamente aislado de la vida real, en donde encontrará soledad, vacío, ansiedad, angustia, frustración, tristeza  y miedo (no hay conexión con el otro ni con el mundo).

 

                                                                                                            "SALIENDO DE LAS SOMBRAS"

PREGUNTAS A TRABAJAR:

1.       ¿Cuáles fueron las consecuencias cuando se perdió la habilidad para manejar la adicción y todo quedaba al descubierto?

2.       ¿Qué entiendes por "que el proceso mental deteriorado del adicto borra la realidad de las cosas con el recuerdo eufórico del éxito sexual último, olvidando el dolor, riesgo o peligro"?

3.       ¿Cuáles fueron algunas de tus experiencias más dolorosas, riesgosas y peligrosas que tuviste que vivir en una adicción?

4.       ¿De que manera tratabas de manejar tu vida "normal y la adicta"?

5.       ¿Qué entiendes por  "a mayor estrés, mayor intensidad de la adicción" y si en tu vida adicta se aplicó?

6.       ¿De que manera aplazabas las cosas importantes que tenias que hacer contigo y con tu familia por la adicción?

7.       ¿Qué es lo que piensas, sientes y haces cuando te aíslas?

 

 

 

DAREMOS UNOS MINUTOS PARA QUE HAGAS TUS ANOTACIONES SI ASI LO DECIDES Y DESPUÉS COMPARTIREMOS NUESTRA EXPERIENCIA, FORTALEZA Y ESPERANZA PARA QUE SALGAMOS TODOS NUTRIDOS DE LA SESIÓN.