lunes, 24 de septiembre de 2012

El amor obsesivo, Martes 25 de Septiempbre, 10:00 a.m.

REFLEXIÓN


Deja ir la tristeza

Un obstáculo para la alegría y el amor puede ser una tristeza no resuelta del pasado.

En el pasado nos decíamos a nosotros mismos muchas cosas para negar el dolor: "No duele tanto.... Quizá si espero un poco, las cosas cambiarán... No es para tanto. Puedo con esto... Tal vez si trato de hacer cambiar a la otra persona, no tendré que cambiar yo mismo".

Negábamos que nos dolía porque no queríamos sentir el dolor.

Sin embargo, los asuntos inconclusos no desaparecen. Se siguen repitiendo hasta que captan nuestra atención, hasta que los sentimos, lidiamos con ellos y nos curamos. Esa es una lección que estamos aprendiendo en la recuperación de la codependencia y de problemas propios de hijos de alcohólicos.

Muchos de nosotros no tuvimos las herramientas, el apoyo o la seguridad que necesitábamos para reconocer y aceptar el dolor en nuestro pasado. Está bien. Ahora estamos a salvo.

Lentamente, con cuidado, podemos empezar a abrirnos a nuestros sentimientos. Podemos empezar el proceso de sentir lo que hemos negado desde hace tanto tiempo, no para culparnos, no para avergonzarnos, sino para curarnos en preparación para una vida mejor.

Está bien llorar cuado necesitemos llorar y sentir la tristeza que muchos hemos guardado durante tanto tiempo. Podemos sentir esos sentimientos y liberarnos de ellos.

El proceso de pena es un proceso de purificación. Es un proceso de aceptación. Nos lleva del pasado al presente y un futuro mejor, un futuro libre de conductas saboteadoras, un futuro que guarda más opciones que nuestro pasado.

 

Dios mío, mientras vivo el día de hoy, déjame abrirme a mis sentimientos. Hoy, ayúdame a saber que no necesito forzarme ni reprimir la curación que tengo a mi disposición en mi recuperación. Ayúdame a confiar en que si estoy abierto y dispuesto, la curación se dará en forma natural, de una manera que puedo manejar.

 

 

TEMA

EL AMOR OBSESIVO: UNA EXPRESIÓN CONTRADICTORIA

 

En realidad, el amor obsesivo no tiene nada que ver con el amor real: esta clase de sentimiento es más bien un anhelo o deseo. El anhelo o deseo es querer lo que no se tiene. Incluso cuando los amantes obsesivos mantienen una relación, no tienen suficiente de lo que quieren. Siempre anhelan más amor, más atención, más dedicación, más reafirmación mas y mas. No obstante lo promisoria que pueda parecer la relación en el inicio, la insaciable naturaleza demandante de la obsesión propiciará el alejamiento de la mayoría de los blancos. Independientemente de lo que puedan sentir los amantes obsesivos, son sus propias necesidades y deseos los que los controlan, a menudo a costa de las necesidades y deseos de su blanco.

 

El amor sano aspira a la confianza, al afecto y al respeto mutuo. Sin embargo, el amor obsesivo está dominado por el temor, la posesividad y los celos. El amor obsesivo es inestable e incluso algunas veces peligroso. En el fondo, nunca satisface, nunca vigoriza, y es raro que proporcione una sensación agradable de bienestar.

 

¿ERES  OBSESIVO?

 

Desde luego, no es mi intención etiquetar como obsesiva cualquier relación intensa y romántica. Al principio de todas las relaciones es normal esta actitud, Sin embargo, es posible sentirse inquieto por un nuevo amante sin verse apremiado por la obsesión. Pero los amantes obsesivos nunca superan ese estado de preocupación por el otro. Su mundo cada vez se vuelve más estrecho, ya que descuidan a la familia, los amigos y las actividades que antes les eran importantes para enfocar toda la atención en su amante. Y conforme se estrecha su mundo, crece la necesidad de monopolizar a su amante. Si estos sentimientos no encuentran correspondencia, el golpe es intolerable. El rechazo es la pesadilla más aterrorizante para el obsesionado.

 

Cuando se enfrentan a la pérdida o el creciente desinterés de un amante, los obsesivos no renuncian. Por el contrario, cada vez están más desesperados por el amor del blanco elegido.

Ésta es la clave para entender la obsesión: EL RECHAZO ES EL FACTOR QUE DESENCADENA LA OBSESIÓN. Los amantes obsesivos están tan atrapados en el remolino de sus pasiones que sencillamente se rehúsan aceptar el final de una relación.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario