"Antes de que la
luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las
persianas".
[En las reuniones y
con la literatura empecé a identificar muchos procesos internos inconclusos
dentro de mí. A medida que avanzaba fui notando que mi forma de actuar tenía raíces
mas profundas que las evidentes. No se trataba solo del sexo, el romance,
dependencia afectiva o como esto a su vez lo utilizaba para distanciarme de una
fuente real de amor e intimidad que era lo que realmente deseaba y al mismo
tiempo le temía.] Cuando empecé a
aplicar los Pasos, la idea de eliminar mis defectos de carácter me ponía muy
nervioso. Pensé que terminaría como un trozo de queso suizo, lleno de huecos.
Pero quería mejorar y se me aseguraba continuamente que los Pasos eran la clave
de mi recuperación, así que seguí adelante a pesar de mis temores. Tenía que
correr el riesgo y actuar con fe antes de que pudiera recibir los regalos que
mi Poder Superior tenía reservados para mí.
En ninguna parte del Cuarto al Séptimo Pasos, le pedimos a Dios que nos dé algo, por el contrario le pedimos que nos quite todas las cosas que no necesitamos. Encontré que en cada defecto que se eliminaba, había escondido un elemento positivo. No perdí nada de mí. En cambio, al deshacerme de las cosas que no necesitaba, hacía lugar para que mis valores, cualidades, y sentimientos llegaran a ser parte integrante de mi vida. Esto me alienta porque me recuerda que ya tengo todo lo que necesito. Pero no pude estar seguro hasta que apliqué los Pasos y encontré alivio a mis culpas.
Dios sabe exactamente lo que necesito y ya me lo ha dado. Mi trabajo es "Mantenerlo simple" y pedirle ayuda a Dios para que alivie todas aquellas culpas que me inmovilizan.

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